Arica - Parque Nacional Lauca

El Parque Nacional Lauca, unidad creada inicialmente en 1970, y redelimitada en 1983, contiene en sus 137.883 hectáreas de superficie, una valiosa mezcla de recursos naturales y culturales, que ubicados en el medio andino, adquieren un valor nacional e internacional que debe conservarse para que las futuras generaciones dispongan de lo que hoy se percibe como valioso, y que debe heredarse con la mínima alteración.

La UNESCO, a través del Programa sobre el Hombre y la Biósfera (MAB), en 1981 lo declara “Reserva de la Biosfera”, al reconocer su importancia y constituir ejemplo de bioma natural mundial, pasando así a formar parte de la Red Internacional de Reservas de la Biosfera, integrada por zonas protegidas representativas de los principales ecosistemas del mundo.

Valle de Azapa

El Valle de Azapa queda junto a la ciudad en su extremo sur y se interna siguiendo el curso del rio San José entre quebradas varios kilómetros hasta la precordillera. En sus primeros tres kilómetros está poblado principalmente por parcelas de agrado y residencias, varios centros recreacionales, restaurants y las discos Sunset y Swing.

Luego viene el sector rural principalmente con cultivos de olivo y tomate hasta llegar al pueblito de San Miguel de Azapa, donde se encuentra el Museo Arqueológico del mismo nombre. Los cultivos se internan por la quebrada varios kilometros hasta el paradero de Ausipar, camino al santuario de Las Peñas.En el Valle de Azapa existen los sectores de Las Maitas, Alto Ramirez y Cerro Sombrero.

Todo este valle fue lugar de poblamientos indígenas desde tiempos remotos y existen varios sitios de interés arqueológico como pucaras, geoglifos y antiguos asentamientos indigenas. Es un oasis cerrado por dos cadenas paralelas de cerros de poca altura y surcados por el río San José.

A través de él sólo corren aguas en verano, época la cual corresponde al invierno altiplánico. Este valle entrega a la zona una variada producción de frutos, los que también comprenden aquellos que son exportados. Se producen aceitunas y tomates que son los de mayor obtención.

En el Valle, a 13 kilómetros de Arica, se encuentra San Miguel de Azapa. Allí se ubica el Museo Arqueológico San Miguel de Azapa, a cargo de la Universidad de Tarapacá, donde se muestra el desarrollo evolutivo de diversos procesos culturales e históricos ocurridos en este sector. Destacan entre los vestigios las momias Chinchorros, catalogadas como las más antiguas del mundo, que se calcula tienen aproximadamente 7600 años. Otras manifestaciones culturales que encontrará en el Valle de Azapa son lo geoglifos de Cerro Sagrado, ubicados en la Pampa Alto Ramírez, donde se representan figuras humanas y de animales como camélidos, serpientes y lagartos.

El Pukará de San Lorenzo fue una aldea defensiva ubicada en las cercanías de San Pedro de Azapa, que data del siglo XII aproximadamente. Recorriendo la zona también encontrará los Tumultos Funerarios que datan desde los tiempos de Cristo. El Chapircollo que se conserva como centro ceremonial aymará, prácticamente completo de geoglifos, se ubica cerca de Alto Ramírez. En este lugar, se celebra cada agosto, una ceremonia en que se sacrifica una llama para pedirle a la tierra buenas cosechas.

Iglesias del Altiplano

Las iglesias de la zona altiplánica se insertan dentro de lo que se ha denominado el estilo 'mestizo andino', con una construcción que habla del encuentro entre el mundo hispano con sus ideas renacentistas y luego barrocas, y los materiales y modo de vida de los pueblos indígenas.Las técnicas constructivas llaman poderosamente la atención, ya que con escasos conocimientos las comunidades pudieron levantar dignos templos en la hostilidad de la región.

Así, es posible ver que el conjunto se unifica con materiales propios como piedra, adobe, barro, madera de cactus, y la presencia de paja brava y amarras de cueros, mayormente utilizadas en las cubiertas de los inmuebles. La arquitectura a partir de la tierra es una de las más apropiadas contra las adversidades climáticas, y bien lo sabían los indígenas quienes lograron volúmenes eficientes en el control de la temperatura y no contaminantes con el medio ambiente.

Esa misma tierra ha sido erosionada por el viento, afinando las aristas de las construcciones, haciéndolas amables, como suaves ondas en medio del paisaje horizontal.

Geoglifos, Petroglifos y Pinturas Rupestres

Los Geoglifos son expresiones rupestres que reflejan de buena manera, la gran odisea que debió vivir el hombre en estos parajes tan áridos; son únicos en su género en nuestro territorio y se encuentran desde el sector del río Loa por el sur, hasta el valle de Lluta por el norte; se observan también y con características particulares, en la costa y sierra del área sur peruana Localizados en las laderas del Valle que vierten al Sur.

Corresponden a restos arqueológicos que se manifiestan como dibujos o “pintados”, - sobre las laderas. Alcanzan grandes proporciones y fueron hechos aprovechando material rocoso (de origen lávico) que determinó una técnica conocida como “técnica de adición” o de “mosaico”, que consiste en la acumulación de piedras de tonos oscuros, logrando un dibujo que contrasta con el fondo más claro.

Son de tipo zoomorfos, con representaciones de animales, especialmente camélidos, y antropomorfos con figuras de hombres en diversas actitudes, generalmente estáticas.Por las características que manifiestan los geoglifos, ellos fueron hechos a través de un trabajo colectivo, cuya dirección la ejercía un “artista” que se encarga de trazar los esquemas, calcular proporciones, y simbolizar el contenido o significado de las figuras.Así, se puede hipotetizar que los geoglifos se desarrollaron, en secuencia entre los 400 años a.C. hasta el tiempo Inca, con un clímax estilístico durante el período del Desarrollo Regional antes referido. Las interrogantes respecto a su verdadero significado son muchas, es difícil pensar que sólo satisfacían fines estéticos o que fueron hechos para transmitir mensajes a grupos que se movilizan por el desierto, clasificadas dentro del género de Arte Rupestre del hombre prehispánico.

Geoglifos la Tropilla

La Tropilla presenta un hermoso conjunto de camélidos que se dirigen en dirección a la costa, encabezados por dos personajes con atributos sobrenaturales.

Valle de Lluta

Se localizada a 10 km.al norte de la ciudad de Arica, y bajo la influencia de un clima de desierto costero, cuya característica principal es la nubosidad abundante y las temperaturas atenuadas por efecto del mar. En toda la extensión de su curso inferior, al Valle del Lluta presenta un ensanchamiento de su verde fondo, enmarcado por abruptas laderas desnudas que contrastan fuertemente.

Su curso de agua, el río Lluta, único en la Región que entrega sus aguas al mar, nace en la alta cordillera por la confluencia de los ríos Azufre y Caracarani. Sus aguas son de mala calidad para el regadío, debido a que uno de sus principales afluentes, el río Azufre, presenta altos contenidos de Boro y pH muy ácido. A pesar de ello, el valle cuenta con una superficie agrícola de alrededor de 4800 hectáreas, con cultivos adaptados a las serias limitaciones que presentan las aguas y el suelo.

El principal rubro que se explota en el valle es el maíz choclero (37%), así como también las forrajeras, como la alfalfa (13%). Las hortalizas tienen importancia relativa, se cultivan en pequeñas áreas, y son destinadas en su mayor parte al autoconsumo. Los terrenos no cultivables están invadidos de malezas, siendo abundante la Chépica y Grama Salada, y en terrenos más húmedos la Yerba del Platero y Cola de Caballo. Especies endémicas del Desierto de Atacama

Pukara de Copaquilla

El complejo de construcciones o recintos más importantes de este sitio arqueológico, denominado Pukara de Copaquilla, se localiza junto a la Ruta emplazado de forma estratégica en la explanada de un promontorio rocoso que cae en forma abrupta (alrededor de 150m) al fondo de la Quebrada del mismo nombre. El Pukara se ubica cronológicamente entre los 1000 - 1300 d.C., y fue ocupado como aldea de carácter defensivo por poblaciones pertenecientes a los desarrollos locales. Este período del desarrollo cultural del extremo Norte de Chile, se caracteriza por la declinación de la influencia directa o indirecta de la cultura Tiwanaku, produciéndose ciertos desarrollos particulares de las sociedades existentes y aumento demográfico de la población, y teniendo como rasgo más generalizado la existencia de patrones constructivos de carácter defensivo, que encuentra justificación en la permanente situación de roce o conflicto, por los espacios productivos, entre las diversas etnias de todo el ámbito andino.

El sitio ha sido declarado Monumento Nacional, y fue puesto en valor en 1978 por la Ex Universidad de Chile de Arica. Consta de 100 recintos aproximadamente, de distintas superficies, con muros y pircas de piedra. El entorno, dominio visual absoluto del sitio, evidencia la transición hacia un clima de Desierto Marginal de Altura que incide hasta los 4000 m, con montos de precipitación estival entre 50 y 200 mm en forma creciente con la altura, y de forma inversa con ella promedios térmicos entre 10°C y menos de 0°C. Hacia el S.E., el paisaje muestra como los depósitos se han comportado diferencialmente frente a los procesos de erosión.

Arica

La ciudad de Arica está situada en el extremo norte de Chile, es conocida como "La Ciudad de la Eterna Primavera" por su agradable clima y excelentes playas que se pueden disfrutar durante todo el año. Esta moderna urbe se ubica a 2.050 kilómetros al norte de Santiago y cuenta con un excelente servicio turístico como hoteles, residenciales y restaurantes. Sus playas son de fácil acceso, aguas tibias, aptas para baños, excursiones y la práctica de deportes náuticos, entre esas Playas están:

  • Playa La Lisera: Ubicada a aproximadamente 2.5 kilómetros del centro de la ciudad.
  • Playa Chinchorro: Ubicada a 2 kilómetros al norte de la ciudad de Arica.

Las características principales de Arica y sus playas es por su agradable temperatura tanto en el agua como en el ambiente ya que la temperatura del agua es de 20°C y la ambiental 25°C promedio. El nivel de las playas es de pendiente suave por lo que son playas seguras y aptas para el baño. En el sector costero es posible degustar platos en base a mariscos y pescados tales como lenguado, albacora, cojinova y pejerrey.

Que ver en Arica

La Plaza Colón situada frente a la costanera y el puerto, la rodean la ex Aduana, la Catedral de San Marcos y la Estación de Ferrocarril a Bolivia, todos declarados Monumentos Nacionales. El Morro de Arica es un cerro desde el cuál se obtiene la mejor vista panorámica de la ciudad. Sobre él se encuentra el Museo Histórico y de Armas, abierto a todo público. Museo San Miguel de Azapa situado en el valle de Azapa a 12 kilómetros de Arica, es el museo arqueológico más importante del Norte Chileno. Para la entretención nocturna una alternativa es el Casino el cuál se encuentra abierto durante todo el año y se destaca su bella arquitectura del edificio.

Parinacota

Pueblo declarado Monumento Nacional, Es uno de los pueblos rituales del altiplano, donde la población trashumante, que vive en lugares de pastoreo, acude a las fiestas religiosas y al carnaval. De origen prehispánico está en la antigua ruta de Arica a Potosí en la convergencia de dos caminos troperos: el de Lluta a Putre y el de Azapa a Belén que siguen al Sajama. Parinacota está situado al borde de las Lagunas de Cotacotani, posee temperaturas que van de los - 7° a 15°C. Entre los meses de octubre a diciembre y de Dic. A Feb. Presenta un clima lluvioso por la presencia del invierno altiplánico de marzo hasta mayo con mucho viento y bajas temperaturas. Atractivos turísticos: La iglesia de Parinacota Monumento nacional que data del siglo XVII y fue restaurada en 1789. Posee muros, arcos y coronamiento en roca volcánica, las pinturas dentro de la iglesia llaman la atención que en el vía crucis los autores son españoles y no romanos. Ubicación y acceso: Parinacota se encuentra a 184 km. al N.E. (3.30 Hrs.) de Arica y a 42 KM. ( 1Hr.) desde Putre, se puede acceder por la ruta 11-CH , carretera Internacional a Bolivia, asfaltada y en buen estado y luego se toma la ruta A – 123. Cinco km. Por camino de tierra.

El pueblo de Parinacota, y el extenso bofedal del mismo nombre, representan un conjunto de valores naturales y de la tradición del pueblo aymará que habita la zona. El pueblo, en donde funciona la administración del Parque Nacional Lauca, es el conjunto arquitectónico indígena-colonial más notable de la zona altiplánica. Consta de alrededor de 17 viviendas de forma rectangular, construidas con materiales de la zona, piedra volcánica y paja brava (adobes), y techumbre construida con tijerales de queñoa con paja adherida.

Su distribución espacial no es del todo ordenada, aunque presenta rasgos del urbanismo español, playa central e Iglesia. La Iglesia del Siglo XVIII, es la construcción más relevante del pueblo, también construida con materiales de la zona, y a la usanza Andina-colonial. Consta de una torre separada del conjunto; y posee una cruz de 1,2 m de piedra traslúcida de alabastro. En su interior contiene santuaria producto de la rica imaginería de los artesanos indígenas; obras de la escuela cuzqueña, y frescos con interpretaciones autóctonas de la religión de los conquistadores.

El bofedal de Parinacota, es una extensa depresión donde el agua escurre con muy poca pendiente, generando condiciones de mal drenaje. Esto es propicio para el desarrollo de suelos orgánicos turbosos, que caracterizan a los bofedales, cuyo perfil es una masa fibrosa de raíces, tallos y plantas semiacuáticas vivas y en distintos estados de descomposición. Sobre estos suelos se desarrollan las comunidades pratenses siempre verdes, que se constituyen en la base alimenticia por excelencia del ganado camélido de llamas y alpacas, especies domesticadas hace milenios, y de ovinos que fueron introducidos en la época hispánica. Al igual que los cuerpos hídricos, como Chungará y Cotacotani, el bofedal de Parinacota constituye el hábitat ideal de un gran número de especies de avifauna, entre las que se destacan por su abundancia la Guallata, Queltehue de la Puna, y Pitío del Norte.

Socoroma

Socoroma, que es Ch’ukuruma en aymará, quiere decir "agua que corre o escurre"; está ubicado a 3.000 m.s.n.m. El poblado se asienta en una explanada que domina un interesante río con regular curso de agua y tierras para cultivos en una superficie reducida en andenerías, posee aprox. 200 viviendas. En cuanto a su arquitectura, el pueblo está construido sobre un padrón prehispánico; las casas con muros de piedra y barro, techo de paja brava, la que actualmente esta siendo reemplaza por la calamina.El núcleo de casas colonial andina, se distribuye en torno a la Iglesia consagrada a la Virgen del Rosario y a San Francisco de Asís, como patronos. Las limpias y caprichosas calles empedradas coloniales, fueron reconstruidas por última vez el, año 1922, se debió a la iniciativa del señor Teófilo Vega, inspector dependiente de la subdelegación de Putre. La bondad de su clima permite al visitante una sana relación hombre – medio; donde también se cultivan preferentemente, papas, maíz, orégano, alfalfa, y escasa ganadería ovina. Como en la mayoría de los pueblos de Parinacota, se ven personas de avanzada edad, pero todo cobra fuerza, y vida con ocasión de las festividades; donde el pueblo, se destaca por su marcado tradicionalismo sentimental de los habitantes y descendientes Socoromeños. Según información de los ancianos, los troncos ilustres del pueblo son: Flores, Gutiérrez, Carrasco, Sánchez, Maldonado, Manlla, Vásquez, Bolaños, Huanca, Humire, Choque, Paco, Loredo, Catacora, Fernández, entre otros.

Tambo Zapahuira

Los tambos junto a otras ruinas arqueológicas, tales como aldeas, pukaras, terrazas agrícolas, son hoy testimonio de un pasado histórico, en donde podemos descubrir la forma de vida de antiguos pueblos que forman parte inseparable de nuestra cultura e identidad americana. El tambo de Zapahuira, hoy restaurado por la Universidad de Tarapacá de Arica, fue en la época de los Inkas un centro de almacenaje de los bienes de uso y consumo que se obtenían mediante la “ m’ta” o turnos de trabajo en tierras o bienes asignados al estado, así como también edificios que funcionaban como centros de redistribución centralizada. Funcionarios imperiales llevaban una cuidadosa contabilidad tanto del aporte de los ayllus andinos (asociados de parientes con un centro geográfico común), como de la entrega de productos a soldados, nobles o campesinos según fuera el orden o intención de la política incaica.

El complejo sistema económico imperial partía del supuesto que el Inka, como hijo del sol, era el propietario de las tierras, agua y ganado, los que cedía en parte para el uso de los ayllus o comunidades andinas. Estos devolvían el favor trabajando las tierras que el Inka había separado para sí o reparando y manteniendo edificios y caminos del Inka. Estas obligaciones del campesino eran a su vez premiadas por el Inka en la forma de regalos para así redistribuir los productos acumulados y crear nuevos lazos de reciprocidad, que obligan a devolver la donación participando en "m’tas" futuras.

El Tambo, como edificio de almacenaje, debió reunir características especiales de construcción para la buena preservación de los bienes estatales. Los muros, hechos con cantos rodados y otros con areniscas canteadas, poseen un ancho de 90 cm y altura de 2.30 m, y terminan en una piedra plana, especie de alero sobre el cual descansa la techumbre. En la base, por todo el perímetro externo del muro, así como en toda la superficie interior, existe una capa de grava que podría haber cumplido la función de eliminar la filtración de humedad producida por un efecto de capilaridad desde el suelo hacia el interior de los recintos. Todos los recintos a su vez, son atravesados por canales cubiertos con piedras, y en un nivel inferior a la base de los muros, que pueden haber cumplido la función de evacuar la acumulación de agua, o refrescar los productos almacenados en el interior, dejando correr agua fresca en épocas de excesivo calor.

En el paisaje circundante, de llanos y laderas de suaves pendientes, presenta la formación vegetal de Tolar, caracterizada fisionómicamente por la alta cobertura y riqueza de arbusto y subarbustos, llamados comúnmente por el hombre andino como "tolas" y "tolillas".

Putre

Nos encontramos a 3500 m de altitud en plena Cordillera Central, cadena montañosa cuyo origen se debe al diatrofismo vertical del Terciario inferior, y que litológicamente está constituida por rocas sedimentarias y volcánicas de edad Mesozoica. A su izquierda, emplazado sobre una terraza al fondo de la ancha quebrada, se encuentra el poblado de Putre, capital de la Provincia de Parinacota y Comuna de Putre. En sus alrededores campos de cultivo, que evidencian la principal actividad económica de su habitantes, la agricultura, basada fundamentalmente en forrajes (alfalfa) y orégano, y la ganadería camélida (llama, alpaca) y ovina. Ello es característica también en todos los demás pueblos de la Precordillera, tales como Socoroma, Zapahuira, Chapiquiña, Belén, Ticnamar, enclavados al fondo de quebradas que nacen en los flancos occidentales de la Cordillera Central.

Todos estos lugares encuentran sus orígenes en las primeras aldeas preincaicas de precordillera, las que con el paso del tiempo se van robusteciendo, y más aun en la época de la Conquista en que la organización social y política que se impone conlleva a la formación de unidades sociales más pequeñas, fragmentando los ayllus, consolidando pueblos centrales que agrupan a la población dispersa en estancias o caseríos. Como escenario de fondo de Putre y su quebrada, se muestran imponentes los Nevados de Putre, estructura volcánica, conformados por el Macizo Putre (5500 m) y el Taapaca (5815). Este último, montaña de naturaleza divina para los Inkas, puesto que en su cumbre existen santuarios de altura, estructuras típicas en donde los Inkas realizaban sus ritos propiciatorios para la fertilidad de las plantas y animales.

El entorno del lugar en que nos encontramos, se encuentra cubierto por vegetación natural típica de la formación tolar, con una variante local en que domina la queñoa, de abundante ramificación y con coberturas arborecentes de hasta 75% en las numerosas hondonadas y pequeñas quebradas que disectan la precordillera. La fauna típica está representada por el Huemul del Norte o Taruca, el Guanaco y la Vizcacha entre los mamíferos y el Aguilucho y Perico Cordillerano entre las aves más comunes.

Lago Chungara

El lago Chungará, uno de los más altos del mundo, constituye el nivel de base de una hoya tributaria cuyos cauces drenan desde las cumbres de los nevados volcanes que lo circundan. Su espejo de agua se encuentra a 4517 m de altitud; posee una superficie de 21,5 km², y una profundidad máxima de 37 m. El origen del Lago Chungará, así como también de las Lagunas de Cotacotani; Está relacionado con la génesis del manto de lavas de bloque andesíticas Cotacotani, las que rellenaron durante el Plioceno las depresiones comprendidas entre el Volcán Parinacota, La Caldera Ajoya y el Guane-Guane, lo que significó el represamiento del lago y la generación de una morfología con numerosas depresiones en donde las aguas acumuladas posteriormente, pasan a constituir las Lagunas Cotacotani.

En la margen Noreste del Lago se observa imponente el Volcán Parinacota, estructura formada entre comienzos del Holoceno y el Reciente en cinco fases eruptivas, las que se evidencian en los distintos depósitos de lavas que componen el Volcán desde la base hasta la cima. La última fase, póstuma del Volcanismo Cenozoico, especies de pequeños volcanes muy próximos entre sí, y que han generado a su vez varios flujos de lava andesítica que escurren hasta la base del Volcán.

En las laderas de la margen sur del Lago, se aprecia de forma típica una variante local de la formación de estepa, los bosquecillos de queñoales, y llaretales, especies que por sobre los 4000 m y hasta el límite superior de la vegetación se asocian a ambientes particulares del altiplano, tales como laderas con alto grado de roqueríos y escombros volcánicos. El Lago Chungará en particular, puede considerarse una reserva genética muy valiosa. Da lugar a una importante área de concentración de avifauna, existiendo unas 23 especies, cuya población promedio total en el año supera los 18000 ejemplares. Las especies más dominantes son: Tagua gigante, Blaquillo, Yeco, Pimpollo, Pato Puna, Pato Juarjual, Gaviota Andina.

Estas especies realizan también sus procesos reproductivos en el ámbito del Lago. La presencia de la Tagua gigante resulta relevante, puesto que su distribución en Chile está restringida a la I Región, y sus poblaciones se encuentran en su mayoría dentro del Lago, el cual les ofrece características excepcionales para su ciclo de vida, convirtiéndose en una especie activa en las relaciones tróficas e interacciones de la comunidad ornitológica, así como una indicadora de la calidad de vida del sistema. Resulta relevante destacar que en el Lago, la fotosíntesis se realiza tal vez más hondo que cualquier otro. Existen algas hasta 30m de profundidad, y un complejo, rico y variado cinturón de algas y plantas acuáticas, ribereño hasta 3 m de profundidad.

Lagunas Cotacotani

Las Lagunas de Cotacotani se encuentran en la cordillera de los Andes a pocos kilómetros de la frontera con Bolivia , estan a 4495 msnm y tienen aproximadamente 6 kms de superficie . A traves de ellas se puede hacer una caminata de 3 horas entre los 4600msnm y los 4400msnm , con los mejores paisajes del altiplano chileno , los imponentes volcanes Parinacota y Pomerape de fondo.

Bofedal de las Cuevas

Junto a la Ruta, a 4500 m de altitud la primera instalación de CONAF, para el personal de guardas que se encarga de las labores de preservación y conservación de este sector del Parque. En este lugar, el ambiente es más frío por la incidencia de un clima de Estepa de Altura, que caracteriza todo el altiplano, con montos de precipitación estival entre 200 y 300 mm, y promedios térmicos anuales de 1,4°C pero con grandes amplitudes térmicas.

Bajo esas condiciones se desarrolla la formación vegetacional de Estepa, cuya fisionomía está determinada por la dominancia de pajonales, gramíneas perennes de crecimiento en champas, principalmente Paja brava y especies en cojín. Localmente, en donde concurren condiciones de humedad permanente, se desarrollan comunidades intrazonales de estepa húmeda o bofedales. La fauna asociada a la Estepa, constituye un considerable número de especies y entre las aves quizás la mayor variedad dentro de un parque nacional chileno. Especies representativas, y comúnmente visibles en el sector Las Cuevas son Vicuña, Zorro Culpeo, Puma, Chingue Real, Cóndor, Aguilucho de la Puna y Suri Ñandú entre otras.

Es destacable en el sector, la existencia de bofedales con gran concentración de grupos familiares y juveniles de vicuña, que los utilizan como territorios diurnos de alimentación, y los roqueríos circundantes con gran cantidad de vizcachas. La vicuña, cuyo programa de Conservación se inició a comienzos de la década del ’70 junto con el manejo y desarrollo del Parque, constituye aquí en las Cuevas un ente importante de investigación científica, al existir excelentes condiciones naturales para su estudio, así como también para la mantención en semicautividad. Estas investigaciones hoy están dirigidas principalmente al conocimiento del manejo de la especie, para conformar así tecnologías adecuadas que luego serán aplicadas en otras áreas del altiplano, concebidas especialmente para el manejo y aprovechamiento de la vicuña en beneficio del poblador altoandino, tal como la Reserva Nacional Las Vicuñas.

Estas ideas son posibles en la actualidad, gracias a la recuperación de la vicuña de la extinción, lo que se demuestra a partir de datos censales, en un crecimiento sostenido de las poblaciones de 4015 ejemplares existentes en 1975, y que se han incrementado a más de 25000 en 1990. El altiplano del Lauca contiene también importantes vestigios que demuestran una larga tradición cultural y ocupación del espacio, iniciada tempranamente y con derivaciones hasta la actualidad. A escasos metros al Norte del refugio Las Cuevas, en la ladera opuesta del lomaje, existen seis refugios rocosos (aleros) que han mostrado evidencias del período Arcaico Tardío (6000-4000 a.C.) e indican un campamento relativamente estable de cazadores, con cierta elaboración de técnicas e instrumentos pero sin una caza muy selectiva.

Pueblos de Ancuta y Guallatire

Dos poblados altiplánicos sobre 4000 metros de altitud a los pies del volcán activo Guallatire. Pueblos Prehispánicos donde sus habitantes mantienen aún sus costumbres. Guallatire cuanta acon una iglesia del siglo XVII.

Salar de Surire

El Monumento Natural ubicado a 4.200 m sobre el nivel del mar, este monumento se caracteriza por abarcar zonas de salares y ecosistemas de altura. Las 11.298 hectáreas de superficie que lo componen resguardan la existencia de valiosas especies como el ñandú, flamenco, vicuña, alpaca, llama, etc. La temperatura oscila entre los -15ºC en la noche y los 5ºC en el día. El relieve corresponde casi en su totalidad al salar, destacando el cerro Oquealla en el centro de éste, con una altura de 4.322 m.

Su nombre deriva de "suri", nombre utilizado por los Aymaras para denominar el ñandú, especie de avestruz chilena que habita la zona y que se puede observar durante el trayecto.

El salar, por su extensa superficie, presenta una gran majestuosidad. Sus depósitos salinos le imprimen un intenso color blanco que lo hace contrastar fuertemente con el azul de sus lagunas de aguas. A esto se agrega la existencia permanente de numerosas poblaciones de 3 especies de flamencos de las 6 que existen en el mundo. Destacable es el hecho que el salar constituye un lugar de reproducción de flamencos (parinas en Aymará) así como de hábitat de un considerable número de otras especies silvestres. El habitual encuentro con flamencos alimentándose y revoloteando sobre las lagunas junto a los numerosos grupos de vicuñas y suris en las pampas constituye un gran atractivo. La presencia de lagunas de aguas termales (baños de Polloquere) invita a la recreación y al descanso.

El noreste del salar hay una mina de borax, que funciona durante los nueve meses de la estación seca.