San Pedro de Atacama

Iglesia de San Pedro de Atacama

La Iglesia se ubica a un costado de la hermosa plaza de San Pedro, donde yacen añosos pimientos. Se caracteriza por ser la más grande de la zona. Su construcción es en adobe y la rodea un cerco de este mismo material, que fue construido en 1978. El envigado es de tablas de algarrobo, amarradas con cintas de cuero, y la techumbre de tablillas de cactus, cubiertas con barro y paja. Los muros actuales datan de 1774, a pesar de haber sido reparada entre 1839 y 1843, luego de un incendio. La torre de adobe fue agregada en 1964 en reemplazo a una más antigua construida en madera. Fue declarada Monumento Nacional en 1951.

El Gran Salar de Atacama

Es el más grande de Chile, con una superficie que supera los 3.000 km2. El aire aquí es extraordinariamente seco, lo que le da una transparencia perfecta, tanto que, a simple vista, es fácil ver el otro extremo del salar, a unos 70 km. Esta misma claridad, sin embargo, hace difícil juzgar las distancias. Bajo el salar hay un lago oculto por una gruesa y rugosa costra de sal ‘tiznada’ con el polvo del desierto, que contiene las mayores reservas de litio del mundo, un mineral usado en algunas industrias de alta tecnología y que se explota en el sector sur del salar. Esta costra, en algunos lugares, se ha abierto para dejar espacio a pequeñas lagunas que son hábitat favorito de aves acuáticas, en particular flamencos, taguas y guallatas.

La más importante es la laguna Chaxa, que forma parte de la Reserva Nacional Los Flamencos, situada 56 km. al sur de San Pedro de Atacama y parcialmente cubierta con sal superficial, en sus márgenes crece alguna flora adaptada al entorno salino y al clima desértico, con especies como brea, cachiyuyo, Ephedra breana y grama salada. La fauna incluye flamencos chilenos y flamencos andinos; este último anida aquí. También hay chorlos de la puna, playeros de Baird, gaviotas andinas, colegiales, pequenes y una especie de golondrina. Los alrededores del salar ofrecen también una gran cantidad de atractivos. Por los lados norte y oeste está la Cordillera de la Sal, una cadena de cerros con forma de dinosaurios torturados a través de la cual corre la ruta de Calama a San Pedro de Atacama, punto de ingreso al salar.

Antiguamente, éste era el fondo de un lago. Las capas horizontales de sedimento y roca, que datan del Terciario (hace unos 23 millones de años), fueron empujadas y plegadas por los mismos movimientos de la corteza terrestre que levantaron la Cordillera de los Andes, quedando algunas capas en posición vertical. El viento y la lluvia hicieron el resto del trabajo de modelaje.

El nombre de Cordillera de la Sal deriva de que sus rocas poseen una gran cantidad de sulfato de calcio, lo que les da el aspecto de estar salpicadas con sal.

Aldea de Tulor

Se considera el vestigio habitacional más antiguo y el mejor lugar para conocer las huellas de la cultura pre hispánica, ya que data de entre el 800 a.C. y el 500 d.C. Se encuentra cubierto por arena de la que sólo se ha excavado un área. Se ubica en el sector del Salar de Atacama.

Su arquitectura se caracteriza por las casas redondas y laberintos de pasajes. Estos se conservaron gracias a las dunas de arena, las cuales también han contribuido a su destrucción, ya que aún una gran parte del poblado está sepultado bajo éstas.

En total, consiste en un conglomerado de 22 sitios circulares y otras construcciones que cumplieron diversas funciones. En conjunto suman 106 edificaciones construidas en barro.

Valle de la Luna

Fue declarado Santuario de la Naturaleza y es parte de la Reserva Nacional Los Flamencos. Se ubica dentro de la Cordillera de Sal.

Está al oeste de San Pedro de Atacama en el camino viejo a Calama, al sur de la carretera nueva. Este lugar es y merece ser uno de los más visitados de la zona, no sólo a causa de su accesibilidad, si no también debido a su belleza. Se recomienda hacer el recorrido en horas del atardecer, momento que podrá apreciar subiendo a las dunas del lugar.

El Valle de la Luna es un área interesante de formaciones de piedra y arena que, por milenios, las inundaciones y los vientos le han dado una serie de colores suaves de desierto. Hay en el lugar muchos cerros pequeños y de puntas filosas, muy característicos de la zona.

Este paraje, de incomparable belleza, semeja un fragmento del paisaje selenita. Este maravilloso fenómeno natural, consecuencia del encuentro del desierto con la cordillera, se produce por suaves cambios de pendientes, conformada por conos de rodados provenientes de las quebradas cordilleranas.

En noches de luna llena, el valle presenta también un indescriptible aspecto, pleno de majestuosidad y silencio, heladamente hermoso e imponente.

Pukara de Quitor

Este pukará data del siglo XII y comprende 2,5 hectáreas, defendido por un barranco sobre el río San Pedro, una quebrada y un muro en la parte de mayor acceso al valle. Sus construcciones son de piedra unidas con argamasa de tierra. En el centro del lugar destaca un edificio semicircular que simula un torreón. Se declaró Monumento Nacional en el año 1982.

Laguna Miscanti

La Laguna Miscanti es visitada raramente, lo que la sitúa como el punto culmine de un recorrido por la región. Se encuentra al lado de dos volcanes. El azul de las aguas y el azul del cielo agobiarán su alma con la belleza.

Salar de Tara

Ubicado en medio de volcanes en la Reserva Nacional Los Flamencos, el Salar de Tara es otro de los múltiples atractivos que posee el lugar a los cuales es posible acceder a 4300 metros de altura.

Con lagunas, ríos y vegas en una superficie de 48 kilómetros cuadrados, el relieve erosionado ofrece un fabuloso espectáculo al coexistir terrenos ondulados y volcanes, junto a población animal y vegetal nativa. De esta manera, es frecuente encontrase con bofedales, coirones, paja amarilla, tolas amaja y de agua, flamencos, vicuñas, chululos, zorros culpeos, chorlos de la puna, patos jergón y gaviotas andinas.

Geisers del tatio

Los Géisers del Tatio son los más extraños y espectaculares que existen, y los que se encuentran en el paisaje más primigenio y fascinante que puedas conocer. Están enmarcados en un paisaje de solitaria belleza, estos géisers son el premio que te recompensa después de recorrer una distancia desde el pueblo de San Pedro de Atacama de 95 km Cordillera arriba y subiendo a una altura de 4.000 metros sobre el nivel del mar. El camino es más bien una huella de ripio en medio de las ondulaciones de la inmensidad. Este lugar, está conformado por un campo geotérmico originado por la proximidad del volcán El Tatio, en donde pasa por él un río subterráneo el cuál provoca este fenómeno. Al amanecer brotan grandes chorros de vapor, de 6 metros de altura, desde pozos de agua hirviendo. Hay que tener mucho cuidado al caminar por los bordes, ya que son muy frágiles.

La mejor hora para ver este espectáculo es entre las 05:30 y 07:00 A.M., cuando la altura de los chorros alcanza hasta los 10 metros. En sus inmediaciones hay pozos de aguas termales donde es posible bañarse.

Se recomienda llevar ropa abrigada, ya que a estas horas la temperatura es muy baja, llegando hasta los 0°C. Después de las 10:00, sube hasta alcanzar más de 20°C pasado el mediodía.

Cordillera de la Sal

Ubicada en la segunda región del país, la Cordillera de la Sal tiene sus orígenes hace más de 23 millones de años producto del plegamiento de capas horizontales de sedimento y roca, las cuales quedaron ubicadas verticalmente en la Cordillera de Los Andes.

Dotada de peculiares coloridos y esculpida por la erosión eólica y fluvial, su morfología la convierte en un atractivo inigualable, al poseer fantásticos brillos minerales generados por los cerros de arcilla, yeso y sal.

Termas de Puritama

Se localizan a 30 km. al norte de San Pedro de Atacama. Es un lugar fantástico, de temperaturas frías y ninguna posibilidad de localizar leña.

Hay varias piscinas que son perfectas para bañarse, el único problema es que no están tan calientes como uno desearía (33°C). El agua surge de un río y flujos subterráneos por el cañón hacia las altitudes más bajas de San Pedro, para crear un micro clima.

El lugar cuenta con camarines, saunas y baños conectados a las piscinas por pasarelas de maderas.